Julià Guillamón. La Vanguardia. 8-9-2010
«Deja una buena sensación cuando consigue atar tramas y subtramas en un final inesperado, coherente y con un pálpito humano verdadero»

Julià Guillamón. La Vanguardia. 8-9-2010
«Deja una buena sensación cuando consigue atar tramas y subtramas en un final inesperado, coherente y con un pálpito humano verdadero»
